Un almacén no solo falla por falta de espacio.
También falla porque el espacio no está alineado con el flujo real de la operación. Cuando el diseño responde al histórico y no al comportamiento actual:
· Aparecen recorridos innecesarios
· Se duplican manipulaciones
· Se “normaliza” el desorden operativo
· Y el crecimiento se vuelve caro
Por eso, antes de ampliar, automatizar o mover paredes, hay una pregunta clave: ¿tu layout sigue al flujo… o el flujo sobrevive al layout?
En nuestra Consultoría Logística trabajamos desde ahí: entendiendo cómo se mueve realmente la operación para diseñar espacios y procesos que escalen con ella.






